sábado, 20 de febrero de 2021

El Herrero

Los golpes metálicos del mástil

que está en la planta baja

nunca se detienen

porque los mueve el viento

y al igual que él

llaman algo que nunca llega.

 

El ruido de la amoladora

es insoportable, como un grito rústico agonizante

de un robot siendo torturado

pero sólo dura una mañana

Después queda el insomnio

El eco de la ruptura

¿Quién pone una herrería en un pulmón de manzana?
¿Quién conoce a alguien antes de irse?

Pero siempre nos vamos

y siempre nos mudamos a la par de un taller.

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