Existe una maldición. No sabemos cómo se transmite pero sí cuándo es que nos ocurre.
Sólo te vas a dar cuenta de noche, caminando en la ciudad, por las veredas, incluso si hay luz. Vas a ver una figura, un cuerpo caminando a tres casas de distancia. Tres o cuatro. Como a través de la neblina, la verás caminando.
Cuando te detengas, la figura también lo hará. Cuando continúes, retomará su paso.
Presta atención, porque esa noche sólo escucharás sus pasos, los de nadie más.
Cuando doble la esquina, también vas a doblar.
Para poder ver su rostro vas a tener que girar tu cuerpo. Media vuelta. Darle la espalda.
Cuando gires la cabeza para ver su cara vas a ver su nuca, porque también habrá girado la suya. La única forma de verle el rostro será dándole la espalda, que levantes un espejo con la mano...
Ahí la verás, con el rostro tapado por un pequeño espejo redondo. Porque la figura, el contorno, también levantó el suyo, para poder ver un cuerpo que lo viene siguiendo.
Su maldición. vos.
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